
Una tarde de verano de hace unos años ya...sin invento. Foto : Willy Uribe
La cosa hoy va de inventos. Sobre su uso cuando se surfea con un tablon, peligros, pros y contras.
Creo que todos aprendimos a surfear con invento. Tabla e invento es un "todo", y cuando compras tu primera tabla, ésta va irremediablemente acompañada de su invento. Nat Young en su libro "Surfing Fundamentals" propone aprender a surfear siempre sin invento. Comenta que aprendes a entender y a respetar el mar, que nadas un poco y te acostumbras a valerte por ti mismo en medio de una rompiente. No es mal consejo, aunque si se lo cuentas a las madres que apuntan a sus hijos al cursillo de surf veraniego, probablemente no piensen lo mismo.
Cuando te subes en un tablon por primera vez, pues lo encuentras normal. Te lo pones, entras al agua y si viene una ola fuera de sitio, te tiras de la tabla y que haga su trabajo. Si te llama el estilo un poco mas clásico, y si sobre todo empiezas a jugar con lo de caminar a la puntita, te daras cuenta de que el invento es un coñazo: te enredas, lo pisas, siempre anda por en medio. Solucion? pues quitarlo.
Un buen dias te lo quitas, entras al agua un dia pequeño y te das cuenta que es muy muy divertido. Andas mucho más suelto y cómodo; vas hacia delante, hacia atras, y por mucho que cruces los pies nunca tienes nada por en medio, es una ventaja considerable. A la vez, te das cuenta lo que mola el poder dominar una tabla de verdad; el no caerte. El poder y el saber llevarla sin necesidad de invento es una sensacion complicada de explicar, pero os aseguro que mola.
Yo suelo entrar a menudo sin invento. Cuando esta pequeño y guapo, no hay mucha gente, y estoy en una playa de arena sin bañistas por la orilla, me gusta quitarme el invento y creerme un clásico del longboard. Acabo nadando alguna vez en busca del tablon, pero tampoco me importa demasiado. El punto que te da el no llevar invento es estupendo, os lo recomiendo...